Año nuevo, vida nueva. Bebe y una vuelta a mi yo interior.

Hola a todos! Qué lindo haber vuelto a escribir en este espacio que se hizo tan mio insospechablemente. Digo insospechablemente porque cuando empecé a escribir este blog creí que iba a ser divertido al principio y que después me supondría una carga tener que cumplir una rutina para publicar 2 / 3 veces por semana y encontrar temas que a mi me interesen y que pensara que al resto también podía interesarle de verdad. Pero realmente fue algo que se convirtió en mi cable a tierra y desde la llegada de la hermosa Male a mi vida lo he tenido totalmente abandonado.

Como me dijo una amiga mia: “es que durante unos meses sos propiedad de ella”. Y así fue, y es! jajaj

La maternidad me sorprendió como seguramente sorprendió a muchas de ustedes, con llanto desconsolado (de madre e hija por igual) y completa incertidumbre.

Ahora, junto con los 3 meses de mi bebita, empecé a repensar mi vuelta al mundo exterior. Y en ese repensar me di cuenta de algunas cosas que quería para mi vida, y algunas otras que ya no quiero.

Quiero paz y mucho amor, en mi vida y en las cosas que hago. ¿Qué no quiero? Estar en una especie de corrida maratónica por sumar haceres y quehaceres. Por eso brindo por una vuelta a mi yo interior. Me propuse de ahora en más tratar de vivir día a día en consonancia con aquello que me traiga paz y alegría.

Este blog es una de esas cosas.

Hoy, aprendiendo a ser mamá y con una inminente gran mudanza encima, iré tratando de encontrar cierto equilibrio entre mi familia que amo y mi vocación que me llena el alma.

Les comparto una foto que saqué de Maschwitz, lugar que amoooo y que muy pronto va a ser mi ciudad!

Besos y hasta la próxima!

Mercadito de Maschwitz
Mercadito de Maschwitz